17 julio 2021

China quiere lanzar 23 cohetes gigantes contra un asteroide mortífero.

 


Científicos chinos han creado un nuevo plan para evitar que Bennu, un asteroide de 77,5 millones toneladas, destruya parte del planeta Tierra, con el que intentarán desviarlo y evitar un Armageddon propio de película, protagonizada por Bruce Willis, el sistema para terminar con el asteroide pasaba por la colocación de una bomba nuclear en la superficie rocosa, para después hacerla explotar y romper la masa en millones de pequeños pedazos que ya no suponían una amenaza real para la Tierra.



El asteroide Bennu tiene un diámetro tan largo como el Empire State Building y 1 entre 2.700 posibilidades de asolar una gran extensión del planeta Tierra en un lejano futuro. En el caso de que impactara en la Tierra generaría 1.200 megatones de energía, 80.000 veces la potencia de la bomba atómica de Hiroshima.

02 julio 2021

El Pentágono confiesa que no encuentra explicación para 143 casos de ovnis y no descarta que sean extraterrestres.

 


El 25 de junio de 2021 (cumpliendo una orden emitida por la administración Trump, antes de abandonar la presidencia), la Inteligencia de EEUU presentó, al Congreso norteamericano, el muy esperado informe con información sobre la invasión de su espacio aéreo por parte de objetos volantes de origen desconocido, donde las agencias más importantes de defensa admiten que no tiene los avances científicos suficientes para dar una respuesta a fenómenos captados por sus pilotos.

 El gobierno de Estados Unidos no tiene explicación para las decenas de objetos voladores no identificados (ovnis) vistos por pilotos de su Ejército.

https://twitter.com/i/status/1393281339525255168

 


26 junio 2021

El Sahara volverá a ser “verde”: científicos descubren que oscila entre condiciones exuberantes y desérticas cada 20.000 años, en sincronía con la actividad monzónica.



El desierto del Sahara es uno de los lugares más duros e inhóspitos del Planeta, cubre gran parte del norte de África , se extiende hasta casi 6 millones de kilómetros cuadrados de roca y dunas de arena, azotadas por el viento. Pero no siempre fue tan desolador y seco. Las pinturas rupestres primitivas y los fósiles, excavados en la región, sugieren que lo que es hoy el árido, caliente e inhóspito desierto del Sahara, era una región de sabanas verdes y praderas frondosas con infinidad de bosques y el hogar de cazadores y recolectores que vivían de una variedad animales y plantas, sostenidos por lagos permanentes y grandes cantidades de lluvias.

 

Eso fue hace unos 20.000 años, en un período conocido como el "Sahara verde" o "Sahara húmedo".